El mar Mediterráneo, el Mare nostrum de los romanos, ha sido escenario de aventuras de leyenda, en el que diferentes civilizaciones surcaron sus aguas en busca de nuevos mundos y conquistas.
Pero si nos trasladamos más atrás en el tiempo, ayudados por la geología, el Mediterráneo guarda escrito en las rocas uno de los episodios más apasionantes y catastróficos que en los últimos 20 millones de años han tenido lugar en este mar.
Actualmente el Mediterráneo tiene comunicación con el Atlántico a través del Estrecho de Gibraltar, pero durante el Mioceno superior, esta se realizaba a través de dos vías marinas – los pasillos Bético y Rifeño– localizadas en el interior de estas cordilleras.
El acercamiento entre África y Europa hizo que este paso se cerrara, quedando el Mediterráneo completamente aislado del Atlántico. Esto, originó un déficit hidrológico, la evaporación era mayor que la entrada de agua, lo cual provocó el descenso del nivel del mar, iniciándose así la crisis de salinidad del Messiniense: la desecación del Mediterráneo.
¿Qué evidencias encontramos los geólogos de este episodio? Pues la precipitación de un volumen enorme de evaporitas en el centro del Mediterráneo: fundamentalmente yeso, anhidrita y halita, ¡más de 1 millón de km3 depositadas!
La crisis de salinidad termina con la reinundación del Mediterráneo como consecuencia de la apertura del Estrecho de Gibraltar.
Actualmente son varios los equipos de geólogos de diferentes universidades que están realizando investigaciones en torno a la crisis de salinidad. Entre ellos nos gustaría destacar a Jesús Soria Mingorance, geólogo de la Universidad de Alicante.
El viernes 30 de noviembre dará una charla de divulgación en el Museo Paleontológico de Elche (Plaça de Sant Joan, s/n, Elche) bajo el título “la desecación del Mediterráneo: debate abierto”. Será a las 19:30, siendo el acceso gratuito. ¿Te lo vas a perder?

