El viernes pasado, tras dar varias vueltas buscando sal entre los pasillos de un centro comercial, localicé la sección. Me puse enfrente de la misma y la verdad, la sal ya no es lo que era. La selección entre sal gorda y sal fina son cosa del pasado, atrás queda la sal común. Hoy en día existe una amplia gama de posibilidades donde las sales gourmets se abren paso y hay que elegir adecuadamente si queremos sazonar nuestros platos. Había sales de procedencias exóticas, especiadas, en escamas, blancas, negras o rosas, pero entre todas ellas me llamó la atención una en especial y fue fundamentalmente por su marca: Fossil river. Si, había leído bien, la sorpresa fue mayúscula al ver una marca comercial que aludía a la Paleontología.
Tras el descubrimiento, me lancé a por ella y el asombro fue aún mayor cuando comencé a leer la etiqueta del envase. La información hacía referencia al origen de la sal, hablando del Triásico, millones de años o movimientos tectónicos entre otras joyas geológicas, ¡todo un guiño al patrimonio natural!
La Geología está a nuestro alrededor. Iniciativa como la presentada permiten acercar un poco más esta ciencia a la sociedad y reflexionar sobre el uso y también la dependencia que el ser humano tiene respecto de los recursos geológicos.
¡Bienvenidas sean estas iniciativas y buen provecho!

